jueves, 2 de marzo de 2017

"PAELLA" O ALGO ASÍ DE QUINOA






Hemos sustituido el arroz por la quinoa, nada mas.

INGREDIENTES:
quinoa
gambas
sepia
calabaza
sal, aceite de oliva
Para el caldo:
huesos de rape
verduras

PROCEDIMIENTO:

Lo primero que tenemos que hacer es un caldo de pescado con los huesos de rape, algunas cabezas de gambas y alguna verdura.
En una paella pochamos una chalota y un diente de ajo partiendo de un aceite de oliva en frío, cuando esté pochado añadimos la quinoa previamente lavada con agua.
Adicionamos unos dados de calabaza que le dan una textura interesante.
Agregamos la sepia troceada.
Finalmente añadimos el caldo, en proporción doble que la quinoa, igual que si fuera arroz.
Dejamos cocer, unos minutos a fuego fuerte y después lentamente.
Cuando practicamente la quinoa esté cocida repartimos las gambas por encima, casi con el calor residual será suficiente para que queden en su punto.


LA QUINOA

Su sabor recuerda bastante al del arroz integral, aunque su textura es mucho más fina, parecida a la sémola.
Fue el alimento básico de los Incas durante miles de años hasta la llegada de los conquistadores, que sustituyeron su cultivo por el de maíz y patatas. Hoy día vuelve a cultivarse en los Andes, en Inglaterra y algunas de sus variedades, en diversos países. La quinoa (Chenopodium quinoa Willd) no es propiamente un cereal aunque forme granos o semillas, es una planta anual de hojas anchas perteneciente a la familia de las quenopodiáceas, a la que también pertenecen la remolacha, las espinacas y las acelgas. Además de las semillas, también se aprovechan las hojas cocinadas como verdura fresca.
Uno de los alimentos básicos del incanato, y por tanto de los ahora Chile, Perú y Bolivia, la quinoa, está haciendo carrera y ya resulta de fácil adquisición, basta dirigirse a tiendas ecológicas y de delicatesen, o las secciones dietéticas de los hipermecados.
Quinoa, o quinua, significa en quechua ‘cereal madre’; como alimento básico de los incas fue objeto de consagraciones y culto a lo largo de los siglos precolombinos, pero tras la llegada de los conquistadores su cultivo retrocedió rápidamente ante el dominio del maíz y la patata, y sólo permaneció en aislados enclaves indígenas.
Se cocina igual que el arroz, es decir, dos medidas de agua por una de quinoa, sin olvidar que hay que lavarla bien con agua antes de cocerla, con el fin de eliminar la saponina que es incomestible. Lo mejor es poner el agua sola a hervir y cuando arranca el hervor, añadir la quinoa, bajar el fuego al mínimo y tapar la cacerola, dejando transcurrir un tiempo de entre 12 y 15 minutos. Es preferible añadir la sal cuando ya está acabada la cocción. Otro método que mejora su sabor consiste en tostar la quinoa en una sartén con aceite removiendo constantemente y una vez dorada, cocerla como se indicado anteriormente. De este modo adquirirá un sabor que recuerda al de las nueces.