jueves, 17 de marzo de 2011

CHUPA - CHUPS DE GAMBAS AL AJILLO - RAIMUNDO EL GASTROSEXUAL








INGREDIENTES:
gambas peladas
ajos
aceite de oliva
pasta wanton
palos de brocheta
PROCEDIMIENTO:
No era la primera vez, ya habían comido en algun otro restaurante, pero decidió invitarla a su casa, es el sitio en el que un gastrodepredador se encuentra en su medio natural, con sus sartenes... sus utensilios... todo hacía presagiar el éxito... había ideado el menú concienzudamente... nada al azar... todo estudiado... pura premeditación...
Empezaría con un aperitivo, tradicional pero imaginativo: unos chupa-chups de gambas al ajillo, si, eso, mientras se lo repetía en un perfecto francés, (en el idioma de la nouvelle cuisine todo sabe mejor): Voilà une super idée pour un apéritif, c'est joli, excellent, transparent, aérien et ça nous fait retomber en enfance par sa présentation... en realidad Rai (Raimundo, pero que duda cabe, quedaba mucho mejor el diminutivo), estaba haciendo el despliegue logístico que un gastrosexual acostumbra a hacer... para acorralar a su pieza... los metrosexuales y hasta los metroemocionales pertenecen al pasado..., es el turno de los gastrosexuales... seducen con platos elaborados, combinan ingredientes y hasta son especialistas en productos afrodisíacos... ya no sirve tener una sonrisa seductora, unos ojos increibles, como el cielo, una gran sensibilidad, ni siquiera una importante inteligencia... lo importante, es el "vaivén de la sartén"...
Se había provisto de pasta wanton, de vez en cuando frecuentaba tiendas étnicas, en esta ocasión les tocó a los chinos, y se aprovisionaba de productos especiales, la sacó del congelador para que se volviese flexible, manejable... las gambas peladas, colocadas en papel absorbente, alineadas cual ejército en formación, deben secarse bien, que no contengan agua... dos ajos laminados en un aceite caliente... las gambas bien secas... y un minuto de fritura... no interesa hacerlas demasiado... deben quedar jugosas... el olor impregnaba la cocina... mirada al reloj... todavía faltaba una hora...
Tomó una lámina de pasta wanton, dos gambas en el centro... quizás una punta del ajo frito... clavar una brocheta de madera en las gambas... envolver con la flexible pasta wanton y conformar un chupa- chups... maravilloso... estas gambas al ajillo son diferentes... ¡ah! la música que no se me olvide... creo que pondré al Sabina... siempre da un aire de intelectual de izquierdas...
Rai introdujo uno a uno los chupa-chups en aceite caliente, pero no demasiado, doró la crujiente pasta y los alineó en una gran fuente de presentación... no pudo aguantar, probó uno... ¡crash!... que crujiente más maravilloso... y ese sabor a gambas al ajillo tradicionales... sencillamente irresistible...
La cena fue un éxito, ella llegó vestida de esa forma que sólo algunas mujeres lo logran: "arreglá pero informal"... pelo moreno... rizos a lo María Shneider... Sabina seguía sonando... aquello de, lo peor cuando el amor pasa son las habitaciones ventiladas... y en ese momento Rai, nuestro gastrosexual, le escribió en un folio en blanco un poema improvisado, (en realidad se lo había aprendido de memoria, y era siempre el mismo para todas las conquistas)... pasando el brazo por encima de los hombros de su presa, ( Sabina de fondo, no cesaba) y muy cerca de su oido empezó a recitarle:
-
PALABRAS CALIENTES PARA DESPUÉS DE UNAS GAMBAS AL AJILLO

Yo volveré a tocar tu piel
y tu misterio,
a lavarme en tus muecas
el pensamiento.
Renaceré ante tu desnudo,
cuando mi estrella
derrame sus lágrimas
sobre tus muslos,
recorreré tu pubis plateado
nadando,
en la espuma fermentada
de tus inaccesibles costas.
Abarcaré tus espacios,
comiendome tu garganta
ante la mirada atónita
de los espejos del alba,
mojaré tus labios,
con líquidos de furia
y fosilizaré tus gemidos
esparcidos en la arena blanca de tu lecho.
Encenderemos la distancia
bajo el temblor del recuerdo,
nuestros sollozos azules,
seguirán humedeciendo
la periferia de nuestras sombras.
... Y volveremos a ser el más lujurioso poema que recuerden los tiempos...

4 comentarios:

Bea dijo...

Rica comida y bonito poema... yo creo que sin poema (o con uno de Gloria Fuertes que quizás le vaya más a la ocasión) es un aperitivo divertido que puede hacer gracia a mis niños... ainsss !qué díficil es ampliar sus gustos culinarios a estas edades!!! seguro que se lo pongo y le echan ketchup...

orquidea59 dijo...

Que aperitovo más original y rico.
Besos

cocina-dos dijo...

Esta serie nos está gustando bastante por no decir mucho, ya te vemos en la semana erótica o el La Mandrágora de asesor. Por favor más ideas para convites de este tipo...
Saludos

Comedieta dijo...

¡Me ha encantadoooooooo! la receta divertida, el nivel al rojo vivo de la historia y el personaje.